Los aceites de pescado también pueden prevenir el nacimiento prematuro y el peso inferior al normal. Un estudio de casi 9,000 mujeres embarazadas en Dinamarca, descubrió que aquellas que no habían consumido pescado tenían hasta el triple de probabilidad de tener un parto prematuro que las que lo habían tomado.
Las mujeres que habían consumido pescado tenían menos probabilidades de tener un parto prematuro que las que no lo habían comido y sus bebes tendían a pesar más por ejemplo, la tasa de nacimiento prematuro entre las mujeres que no habían tomado pescado fue del 7%, comparado con el 2% de las mujeres que habían consumido pescado al menos una vez a la semana.
